| Desde la distancia, el amor bien podría parecer un perro con orejeras. El sexo, sin embargo, es algo más claro. Me gustas por cómo te deseo imaginar. Un puro acto de fe. Así pues, confundir el amor con el sexo es fácil cuando se ve desde la distancia, desde la teoría quirúrgica.
Esta conversación no puede ser real, y por eso se rodó en japonés. Como occidentales nos queda lejos la forma nipona, su sobriedad y respeto extremo. Desde el otro lado, para los nipones, es inconcebible una conversación en estos términos.
Y en las antípodas, Josh y Carlos empuñan pistolas cargadas como fin de traca de una relación de amor que suponemos tempestuosa y apasionada. La parte activa, sin duda, de una noche en quién sabe donde.
El corto habla de extremos, de definiciones erróneas y ,en último término, del amor hacia quien no existe, o ha dejado de existir pistola en mano.
Ficha Cines Verdi
|